HOLA CHICAS POSITIVAS ROBSTEN !!!
Es para mi un gusto poder compartir con todas un fic que estoy escribiendo desde hace ya un año .
Es un fic un poco raro porque no se parece a los que hay en el fanfiction de twilight . Es un fic histórico, se desarrolla en el antiguo imperio romano, en el siglo I de nuestra era, aproximadamente en el año 45 despues de Cristo .
Voy a contar un poco el argumento para que comprendais la historia : Bella es una joven rica aristocrata de Roma y su padre la quiere casar con un hombre viejo y millonario, pero un dia conoce a Edward , un esclavo guapisimo y muy misterioso que pertenece a una secta extraña, los cristianos. Al principio Bella no entiende nada, pero pronto se enamora de Edward y vivirá acontecimientos sobrenaturales y extraordinarios junto a Edward, el amor de su vida.
C A P I T U L O 1
Mi madre siempre me llamaba Bella, aunque mi verdadero nombre es Publia Cornelia Bella. Pertenezco o más bien pertenecía a una de las mas ricas y antiguas familias aristocratas de Roma, Los Cornelios.
Nuestros antepasados habían sido los héroes de las guerras contra Cartago. Debía yo sentirme orgullosa del honor de mi familia y del rancio abolengo de mi estirpe de generales victoriosos, pero no era así.
Mi padre, Cneo Cornelio Rufo, me había prometido a un hombre millonario, viejo y vicioso. Era famoso en Roma por sus costumbres .
Mi ayo, el bueno de Bruno , un criado que siempre habia vivido en casa , era mi único consuelo, el que me cuidaba y me protegía de la ira de mi padre, pues mi mamá habia muerto cuando yo era pequeña. De niña siempre había jugado con él y me había enseñado a leer y a escribir. Quería mucho a mi Bruno. Aunque ahora ya era viejo y tenía el pelo blanco . Todavía me cuidaba e iba a todas partes con él, pues yo era una señorita de 20 años y no podía ir sola a ningun sitio, mi padre no lo permitía.
Bruno me había dicho que mi futuro marido era un hombre tonto, vanidoso y egoista y que solo estaría conmigo alguna noche despues de nuestro casamiento. Esa idea me consolaba pues pensar que me tenía que acostar con ese marido tan viejo, me producía naúseas. Pero yo era una Cornelia y debía cumplir con mi deber, un deber amargo...
La boda se celebró discretamente en casa de mi padre. Como mi marido era un hombre muy ocupado y siempre estaba con sus negocios, se fue y me dio una bolsa llena de monedas para que me comprase un esclavo joven y fuerte para que fuese mi guardaespaldas. Yo le respondí que no quería esclavos, que ya tenía a mi fiiel Bruno. Pero mi marido insistió en que me comprase un esclavo, asi que me dirigí al mercado.
Me dirigí al mercado con Bruno, había esclavos de todos los paises del Imperio : griegos, galos, hispanos , germanos, britanos, .... todos muy musculosos y fuertes pero no mostré interés por ninguno hasta que... al final de la fila alguien llamó poderosamente mi atención, y entonces le vi.... Era alto y delgado, fuerte y musculoso. Su cara era hermosa y su perfil sobrio y elegante, casi ni siquiera parecía esclavo, sino un principe extranjero capturado. Su cabello era castaño, sus ojos azules y su madibula firme y fuerte. Me miró de una forma extraña, como si me observase él a mi, en vez de yo a él.
Le pregunté su nombre . Se llamaba Edward .
Jamás había escuchado un nombre tan extraño, Edward.... Le pregunté de dónde era y me sorprendió que hablaba bastante bien mi idioma . Procedía de Britania, una isla al norte de la Galia. Había servido como ayudante de un general, y después había estado en la casa de un senador , pero su antiguo amo tenía deudas y vendió a todos sus esclavos. Fui escuchando su hermosa voz mientras me contaba todo eso, y a la vez examinaba su hermosa cara y cuerpo. Yo había visto pocos hombres jóvenes en mi vida, pues mi padre me tenía vigilada , solamente podía ver algunos cuando iba a algún recado acompañada por Bruno, asi que nunca había visto a un hombre que se pareciese a Edward. Tenía una belleza extraña y atrayente , tanto que no podía apartar mis ojos de él.
Bruno no se andó con contemplaciones y comenzó a examinar a Edward como si fuese un caballo, le miró los dientes y las orejas , el pelo, las manos, le dio palmetazos en la espalda .
- Parece fuerte y está sano, ama - me dijo Bruno.
- Por supuesto que está sano ! - dijo el tratante de esclavos - y como verá no tiene ni un solo latigazo en la espalda. Es un buen esclavo doméstico , señora Publia Cornelia Bella . Es un gran honor tenerla aquí . No se arrepentirá de comprar a este Britano . Es un poco callado y no habla mucho, está sano y no tiene nada enfermo - dijo riéndose.
Yo no comprendí a que se refería el tratante con eso, pero la manera pícara con que me guiñó el ojo me dio a entender que el Britano no iba con mujeres "malas".
Pagamos la cantidad estipulada y regresamos a casa con Edward.
Al llegar Bruno llevó a Edward a los baños , pues era un maniatico de la limpieza y ningun esclavo nuevo llegaba a casa sin antes ser despiojado por el. Me acerqué sigilosa a la zona de los baños de los esclavos. Sentía un terrible curiosidad por ver desnudo al Britano . De pequeña había visto algunos esclavos desnudos, pero Edward me atraía poderosamente y, después de todo, mañana por la tarde debía irme a vivir a casa de mi marido y comenzaría para mi una vida triste y deprimente...
Había una escalera y una ventanita por la que podía verse los baños. Me asomé temblorosa y curiosa . Vi a Bruno escogiendo unas ropas limpias para Edward y a este denudo dentrode la gran bañera de agua caliente. Tenía unos brazos largos y blancos y una espalda grande y fuerte. Bruno le echó un cubo de agua caliente en la cabeza y Edward protestó.Una vez terminado el baño, Edward se levantó y mi corazón comenzó a latir con fuerza. Pude ver el final de su espalda y sus largas piernas . Se giró y pude ver el resto de su cuerpo armonioso . Deseé con todas mis fuerzas que Edward se quedara a mi lado siempre
Llegó la amarga tarde en la que debía irme a vivir a casa de mi marido , pero me sorprendí cuando me enteré que no me llevaba a su casa , sino a otra casita mas pequeña en un barrio menos ruidoso. Subí a un carromato con una criada y con Edward y despues de un rato largo llegamos a la casa. Mi marido me había preparado una lujosa mesa llena de ricos platos , y cené con él aunque no tenía mucho apetito, pues pensaba que esa misma noche tendría que consumar mi matrimonio con él .
Me apresuré a beber una gran copa de vino , pensaba que si estaba bastante ebria , la noche pasaría pronto. Pero de repente apareció un criado diciendo que Cesio Quinto estaba muriéndose y se requería la presencia de mi marido para ser testigo de un testamento. Mi marido se levantó presuroso, se acercó a mi y me dijo que no le esperase despierta pues el asunto le llevaría toda la noche.
Me levanté precipitadamente de la mesa y me fui a mi dormitorio sin poder evitar el llanto, derrumbándome encima de la cama. Mi marido era un viejo extraño y lo odiaba. Deseaba morirme enseguida, incluso pensaba en la posibilidad de clavar una daga en mi corazón y que me viese muerta cuando regresara por la mañana....
Pero entonces sentí una mano fuerte y cálida en mi hombro y una voz que me decía :
- Señora Bella , no llore.
Levanté mi cabeza y vi el hermoso rostro de Edward que me miraba con afecto y me lancé a sus brazos . Lloré abundantemente apoyando mi cabeza en su pecho duro y protector.
- Estoy aqui para protegerla, no tenga miedo Bella.
- No puedes protegerme - le respondí - El es mi marido, tengo que obedecerle y no quiero estar con él.
Me eché a llorar de nuevo.
- Mi misión es protegerla, no dejaré que le ocurra algo malo - me dijo mientras me cogía suavemente la cabeza , me acariciaba el pelo y me miraba con sus ojos azules. Su belleza era como un bálsamo para mi. No podía apartar mis ojos de Edward . Quería ser suya, quería estar con él, quería huir de mi marido y ser de Edward. Entonces me fijé en algo que Edward llevaba colgado al cuello , parecía una medalla o un amuleto con forma de pez. Me pareció extraño pero pensé que sería algún símbolo de su país. - No dejaré que le ocurra nada malo, debe confiar en mi - me dijo.
- Pero mi marido regresará y tendré que ser suya . Mi padre le debía dinero y yo fui el pago de la deuda.
- Tal vez no regrese hasta dentro de unos días.... - volvió a acariciar mis cabellos , me besó en la frente y sentí la fuerza protectora de sus brazos. - Yo soy su protector, debe confiar en mi.
Podía sentir el calor y la seguridad de su cuerpo a través de la túnica que vestía. A mi mente volvió la imagen de su cuerpo desnudo saliendo de la bañera . Si yo seducía a Edward y me acostaba con él... y si mi marido nos sorprendía... tal vez me repudiaría y se divorciaría de mi. Era una buena idea...
Deslicé mis brazos en torno a su cuello y metí mis dedos entre su pelo largo y despeinado.
- Edward quiero que seas mio, ahora, esta noche... Eres mi esclavo y te quiero ahora - como no tenía idea de seducir a un hombre, pensaba que si se lo ordenaba me obedecería, pues yo era el ama.
- No es buena idea, ama - respondió.
No me andé por las ramas y junté mis labios con los suyos , besando su dulce boca que sabía a miel . Era mucho mejor de lo que había imaginado . El quería apartarse , pero seguimos....
- No está bien , Bella. No debo abusar de su desesperación.
- Pero te quiero ahora, debes obedecerme .
Entonces hizo algo que me sorprendió, cogió mis manos y las puso junto a su pecho , tocando su extraña medalla con forma de pez .
- No tiene nada que temer mientras yo esté aquí. Su esposo no le hará daño. Tiene que creerme....
A la mañana siguiente mi marido no regresó, ni al otro día, ni al otro,....



holaa Brenn me encantooo el comienzoooo ya quieroo lleer mas...pobre bella se tuvo que casar pero ya tiene un protector que no dejara que le pase nadaaaa...!! ahhhhhhhhhhh que lindoo que es edwardd!!! me gustoo el capii!! besos!
ResponderEliminarhola soy Brend
Eliminarmuchas gracias , me alegro que te guste mi primer capitulo, ya veras que luego pasan muchas cosas
besos !