jueves, 8 de agosto de 2013

EL BRITANO CAPITULO 2 ( fic escrito por Brend )

Parecía que me había casado con un fantasma  pues mi marido estuvo ausente mas de cuatro días ,  durante los cuales me dediqué a estudiar a Edward.  En la casa no había nada que hacer porque había dos sirvientas que se ocupaban  de todo.

Edward   y  yo  estábamos siempre juntos, dábamos  paseos por el jardín , íbamos a comprar al mercado y  subíamos a la azotea de la casa  para ver las estrellas  durante el crepúsculo.  Yo no sabía dónde había aprendido  Edward tantas cosas, pues me habló de Sirio y Venus , las estrellas más brillantes.  También me habló de su país y de sus  verdes  bosques  que siempre estaban cubiertos de niebla.   Había una cosa que me   hacía pensar , era el  extraño símbolo pez  que Edward llevaba al cuello.  Estaba segura que alguien me había dicho lo que significaba ese pez  y quería investigarlo.  Casualmente  Bruno vino a visitarme y estuvimos hablando de muchas cosas  hasta que le pregunté si él sabía algo  de eso, de ese pez.

- Es el símbolo de los cristianos. Son una secta extraña  muy  popular ahora . Las letras de la palabra  pez en griego,  ICTUS,  son el nombre de sus Dios :  Jesucristo hijo de Dios y Salvador.

Me quedé  muy asombrada pues había oído decir que los cristianos eran gente  mala, delincuentes, ladrones , fanáticos,....

- No  debe  creer todo lo que  oiga, ama -  me respondió  Bruno -   Sólo son gente inmigrante que vienen de  Antioquia, Siria  y Judea.

Estuve pensando en lo que acababa de oir.  Tal vez  Edward  era un cristiano  o tal vez alguien le habia dado ese simbolo o lo había encontrado....

Esa noche volví  a insistir  en mi idea de acostarme con  Edward  para que mi marido nos descubriese.  Después de la cena  dimos un paseo por el jardín y subimos a la azotea  para contemplar las estrellas. Me tumbé en un diván y miré los luminosos astros celestiales . Edward se sentó a mi lado como un perro guardián.

- Edward  tú eres mi esclavo, y los esclavos obedecen....  y tú no me obedeces.

El  se rio  con su  sonrisa torcida.

- Sí  la obedezco , Bella.

- No-  respondí - Yo quiero tenerte ahora . Eres mío y puedo hacer contigo lo que quiera  -  dije  sin creerme esa frase  pues  yo nunca había  tenido dotes  de mando.  Entonces  Edward   se incorporó , se acercó a mi  apoyando sus  brazos en los  lados del diván  para rozar  sus labios con los míos.

- Quiero  ser tuyo  y ser tu esclavo, pero  uniéndome a ti para  siempre, casándome contigo.

Me  quedé perpleja  con esa declaración . Edward  me amaba !

-  Ya estoy casada, soy una mujer casada  - respondí tristemente.

- Sólo  eres una chiquilla de  veinte  años  a la que han obligado a casarse . Ese  matrimonio no es válido, no es válido para mi.

Edward  era un secreto para mi, un secreto que yo deseaba descubrir, pues no se comportaba como un esclavo sino como un hombre libre.

- Es un matrimonio válido en Roma y no puedo hacer nada para deshacerlo-  le dije.

Se acercó más a mi , me envolvió entre sus brazos  y nos besamos durante un rato. Era maravilloso  respirar el aliento de su boca  y el perfume de su cuerpo.

- Ese matrimonio es una farsa, tu marido un ladrón y tu padre  un tirano, pero...  yo estoy aqui para protegerte  -  me  respondió.  Tenía tanta convicción en lo que decía  que le creí.  Le creí en todo.  Edward no podía mentirme, él era diferente.

- Edward...  quiero  que me digas lo que eres... Sé  que ocultas algo, sé que eres  un...  cristiano....

- Tal vez  - me respondió  - pero ahora es hora de dormir.

- No quiero dormir, quiero estar contigo!

-  Se le cierran los ojos por el sueño, Bella...  Vamos a dormir .-   Me cogió en brazos,  me llevó al lecho y me depositó  con cuidado.  Yo aproveché para atraerlo hacia mi y besar  sus labios húmedos y calientes .  Me moría de deseo  por  él  , pero   era  casto  como  Atenea  y  no podía  seducirle.


Por  la mañana muy temprano teníamos  que ir a la herrería a   herrar al caballo , y Edward y yo fuimos al centro de la ciudad .  Mientras él  se quedaba con el herrero , yo le dije que quería visitar a mi amiga  Nela  que vivía cerca de allí.  Edward  me miró muy protector  y dijo:

- Está bien  pero no tarde , Bella.

Me  acompañó hasta la calle donde vivía  mi amiga  Nela   y me despedí de él.  Cuando  entré a la casa de mi amiga,  me dijeron que ella no estaba y que se había ido con su madre  a un recado. Un  criado me dijo que podía  esperarla en la sala hasta  que regresase.

Me senté  a esperarla  pero vi encima de una mesa unos  papiros y unos  pergaminos escritos  que debian pertenecer  al padre  de  Nela,  Valerio  Maximo  Nelo.  Me  acerqué para leerlos.  Eran unos escritos de un historiador  que había recopilado  datos sobre los cristianos :  Parece  ser  que adoraban a un  dios, Jesucristo,  que había muerto y resucitado. Ese  dios les prometía la vida después de la muerte.  Para  los cristianos el matrimonio  era  sagrado pero sólo se casaban por amor  y para siempre.  No tenían miedo a nada  pues decían que su  dios les protegía de todo mal.
Seguí leyendo con mucho interés hasta que llegué a algo que me dejó helada ....  Los cristianos se reunían en cuevas bajo tierra  llamadas catacumbas ,  hacían sacrificios humanos y ...  bebían  sangre.

Salí precipitadamente de la sala sin esperar que llegase mi amiga.  Tenía mucho miedo. Llegué a la calle, vagué  sin rumbo,  me perdí entre los callejones ,  no podía encontrar  el   camino  de regreso  pero  no quería  volver  a la herrería ...  Tenía miedo de  Edward  , aunque  una parte de mi   seguía deseándole  con pasión irracional.

De  repente mi   espalda chocó contra alguien  , me volví...  Era  Edward  !

- Estaba preocupado, Bella ¿dónde  se había metido?  - me preguntó abrazándome con un brazo de hierro   poderoso pero suave.

- Déjame,  sé  lo que eres !  - respondí.

- Tenemos que volver a casa , vamos ...

- No , déjame !

-  Eres mía y no te dejaré nunca  !  Te amo  y no te dejaré  !  - me respondió mirándome de esa forma protectora  y dominadora que me subyugaba.  Me  enlazó , me apretó contra su cuerpo y me besó,  me besó de verdad, como  nunca me había besado nadie. Subió sus manos  por mi espalda, derritiéndome  de deseo , me acarició  el  cabello  y  seguimos  besándonos  ajenos  al mundo  que nos  rodeaba.

- Pensaba que estabas  perdida,  que te había secuestrado  tu marido....  y tú eres  mía,  solo  mia  - me dijo  cuando por fin despegó sus labios de los mios .

Había  tres  cosas de las que estaba completamente segura :

primera :  Edward  era  un cristiano

segunda :  una parte  de mi  deseaba ser cristiana como él

tercera :  estaba total  e  irrevocablemente  enamorada de él


2 comentarios:

  1. ahhhhhhhhhhhhhh que emocion!!!
    me encantoo este capii!!! bella se enamorooo totalmenteee y edward tambiennnnn ...!!! quieroo saber mas! menos mal que el marido de bella esta desaparecidoo! peroo ahhh en cualquiero momentoo puedee volverrr espero que no!!!
    gracias Brenn!!! me encantoo!!!

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    1. soy BREND
      muchas gracias amigaaaaaaaaaaa
      me alegro que te guste


      tranquila , el marido no aparece pero....
      luego ocurre una cosa , aahhhhhh
      no te cuento, sorpresa ya lo verás

      besos !!!

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