Comenzaba para mi una nueva vida . ¿ Cómo podria explicar el gran cambio que había dado mi vida desde que conocí a Edward ?
Edward.... Ahora él y yo estábamos casados y nos encontrábamos en un barco con destino a Hispania, pero.... Hace solo unas semanas , yo era Publia Cornelia Bella, una joven de 20 años , hija de uno de los hombres más importantes de Roma. Y ahora era solamente Bella, la esposa de Edward, un britano que había sido esclavo. Dicen que nada hay mas fuerte que el amor, y que por amor se pueden hacer las cosas mas increibles... y en mi caso había sido así. Conocer a Edward y enamorarme de él ocurrió al mismo tiempo, y aqui estoy, casada con él y convertida en cristiana.
Después de bañarnos en el agua, subimos a bordo del barco y nos vestimos con ropas limpias, y contemplamos las estrellas que iluminaban el cielo nocturno.
- Son muy hermosas, ¿verdad? - me dijo Edward estrechándome entre sus brazos .
- Sí, y cuando conoces sus nombres lo son todavía más .
- Ja, ja,ja! pero tú eres mucho más bonita que ellas - me respondió. Nuestros labios se unieron y nos fundimos en un beso apasionado.
- Edward te quiero tanto...
- No quiero dormir abajo en el camarote, Bella. Esta noche vamos a dormir en cubierta mirando las estrellas. Nos taparemos bien para no coger el relente de la noche.
Me entusiasmé con esa idea y nos tumbamos encima de unos fardos de lino que formaban parte de la mercancía del barco. Edward me arrulló en sus brazos y nos tapamos con mi capa de viaje, la única cosa que me recordaba mi vida como rica señora romana.
- Edward...
- Si ?
- Edward, ¿crees que EL está en las estrellas ? - le pregunté refiriendome a Cristo, que tanto nos había ayudado.
- Claro, está en todas partes. Está aquí mismo con nosotros . - respondió besándome en la frente .
- Estoy muy contenta de haberme bautizado. - dije y añadí : - Edward ... cuéntame lo que viste cuando casi mueres...
La verdad es que no habíamos hablado mucho de aquello...
- No vi nada pero le oí. Escuché su voz que me decía : " No tengas miedo, yo estoy contigo ." No me di cuenta del terremoto. Me sentía como flotando en una nube...
Acercó sus labios a los míos y nos besamos . En ese momento pasó el vigía que estaba de guardia en el barco y nos dijo :
- Ay quien fuera joven !
Nos dijo buenas noches y se fue cantando hacia la proa del barco.
- ¿Crees que estará casado y tendrá hijos ? - le pregunté a Edward.
- Claro.... la vida es muy larga para estar solo... - me respondió.
- Edward yo quiero tener hijos contigo - le dije de repente.
- Claro que los tendremos , mi amor - me dijo estrechandome todavía más entre sus brazos - pero te siento un poco triste... ¿que te pasa?
- Nada - mentí.
- Dime lo que estas pensando, ...
- Mi padre siempre me decía que yo no servía para nada y que sería muy dificil casarme...
Noté cómo su cuerpo se ponía tenso al escuchar lo que le dije . Después se relajó, me acarició el cabello y me arrulló suavemente.
- Ese hombre ya no es tu padre. Tuvo la oportunidad de amarte y valorarte , y la desperdició. No pienses más en él, mi amor ... Pronto llegaremos a Mallorca. Alli haremos otra parada , pasaremos la noche en una posada, tengo muchas ganas de hacer el amor contigo...
- Y yo...
- Te quiero y te deseo... - me susurró Edward.
- Y yo a ti - respondí.
Esa noche me dormí pensando en Cristo. Soñé que EL dominaba los vientos y que nuestro barco , con su fuerza, llegaba pronto a su destino....


MUY BUENO QUERIDA AMIGA, ESPERANDO EL SIGUIENTEEEEE.
ResponderEliminarMeee encantoooo amigaaaaa... Me voy ya a leer.el que sigue como se aman estos.doss que lindoooo... Gracias Bren!!!
ResponderEliminarmuchas gracias
ResponderEliminary muchos besos a las dos Coral y Ross
Brend