domingo, 11 de agosto de 2013

EL BRITANO CAPITULO 3 ( fic escrito por Brend )

- Tenemos que ir a un sitio ahora - me dijo  Edward  y abriendo una trampilla  de madera que había en el  piso  se dispuso a hacerme bajar por un oscuro  pasadizo .  Yo  me negué a seguir,  tenía mucho miedo.

- Bella, mi amor,  tienes que confiar en mi.  Yo jamás te haría daño. Dios  nos ha unido.  No fue casualidad  que tú me comprases en el mercado aquel día.  Estábamos destinados a  conocernos  y  a  amarnos  -  me dijo estrechándome netre sus brazos -  Yo te amo y tú también  me amas y todo ha ocurrido en unos días . Ha sido Cristo  el que nos ha unido.  No tengas miedo...

Yo no  tenía miedo de  Edward , tenía miedo  de ese dios  tan raro, el Cristo.  Pero  Edward  me abrazó, me acarició  y  me besó.

- Confía en mi  cariño -  me dijo -  Bajaremos por aquí y luego llegaremos a una sala con mucha luz  y allí nos casaremos.

- ¿ Quéeee ?

- Yo  quiero ser tuyo del todo.  Tenemos que  casarnos. - dijo.

Yo no comprendía   muy bien  lo que  explicaba  Edward  , pero me aferré  a él  y  bajé los escalones.  El amor era  más fuerte  que el  miedo.  Cerré los ojos y bajé.  Él  me  llevaba fuertemente  pegada a  su costado y  mi miedo  desapareció.

Subimos por otro pasadizo  vertical y llegamos hasta una puerta,  la abrió  y aparecimos en una   tienda  de telas.  Un  viejecito  nos recibió.

- Edward, hijo mío, ¿estás bien?

- Lucano , buenas tardes. La he traido para que nos cases. No puedo esperar más.  Su marido puede aparecer en cualquier momento.  Estoy enamorado de ella y ella de mi.  - dijo  Edward.

- Comprendo ...  pero  supongo que  no os habrá seguido  nadie - dijo  el viejo.

- No, no  había nadie en la calle.

En ese momento  apareció un  joven   fuerte  y robusto  que se identificó como el nieto de  Lucano.  El  joven nos sonrió.  Pasamos  al almacén  de la tienda  en donde había un montón  de cosas  diversas  en las que  no me fijé  pues estaba muy nerviosa.  Edward  notó mi temblor , me abrazó junto a su pecho, me acarició el cabello  y  me dijo :

- Bella  el único  matrimonio  válido  es el que se  celebra  en el nombre de  Cristo.  EL   está  aqui  con  nosotros  ahora. Yo te  amo  y te amaré siempre  y tú también me amas .  Lucano  puede  casarnos ,  él  conoció a  Jesucristo  y si nos  casamos ahora , tu marido no tendrá poder  sobre ti  jamás.   ¿ Quieres creer  y casarte  conmigo ?

Me  sentía confundida y nerviosa  , pero a  la vez  feliz  y rara.  Si  Edward  me hubiese dicho  que los perros tenían alas  y volaban , yo  le  habría creido sin dudar.

- Sí,  creo  en ti.  Quiero  casarme contigo  Edward  - respondí.

- Cristo  dijo  que cuando hubiera varias personas reunidas en su nombre,  EL  estaría alli con todos - dijo  Lucano -  Nosotros cuatro estamos reunidos en su nombre , asi que si los dos os amais   y confiais en  Cristo,  yo sé que  EL  está aquí  y os ha casado.  Ya sois  esposo  y esposa.

Edward  me besó en los labios  con pasión y yo me sentí  llena de una felicidad   que no podía explicar .  No era solamente porque me habia  casado  con el hombre  del cual estaba enamorada, mi esclavo,  sino  que quería creer en  lo que él decía. Yo  quería  creer....

El  nieto  de  Lucano  me abrazó  y  después  Lucano  y dijo  :

- Yo  te bendigo en el nombre de  Jesus.

Me di  cuenta  que  Lucano también llevaba un colgante  con el símbolo  de pez  . Pero  el pez  ahora ya no me daba miedo.



Nos  despedimos  de nuestros amigos cristianos  y el nieto de Lucano dio una bolsa de dinero a Edward.  Salimos por la trastienda  y regresamos por el pasadizo  subterráneo  , pero esta vez abrimos otra puerta , subimos unos peldaños  esculpidos en la roca,  y aparecimos en un jardín.  No tenía idea de que esa zona de Roma  tuviese tantos pasadizos subterráneos .  Había oído decir a mi padre  que esos túneles se habían construído   durante las guerras entre  Pompeyo  y Cesar  , pero yo siempre había pensado  que esos túneles  no existían .  Y ahora resulta que los utilizaban los cristianos  para  no ser vistos.

Ya era tarde  y no había casi nadie en el jardín,  asi que pudimos  pasar desapercibidos.  Estaba muy cansada y hambrienta  pues no había comido nada desde el desayuno . No podía  andar ni un paso más  y no sabía a qué sitios iba a llevarme  Edward ,  pero él pareció  escuchar mis pensamientos...

- Mi amor, ahora cenaremos y podremos  descansar.

Al lado del jardín  había lo que parecía una posada  y entramos.  Edward sacó un trozo de tiza de su bolsillo y dibujó un pez encima del mostrador  de madera.  El tabernero nos sonrió y nos llevó a una habitación  detras .

- Aquí   podeis estar confortablemente . Nadie os molestará.  Bendito sea  Jesucristo !

Me  quedé sorprendida,  parece   que había cristianos por toda  Roma .  El  hombre  cerró  la puerta  y   Edward  echó un cerrojo  por  dentro. La  habitación  era grande  y parecía  limpia.  Había una cama, una silla con ropa , una mesa  con una vasija  de agua para lavarse, dos cubos de agua limpia  y  otra mesa mas pequeña  con  comida  !
 También había un retrete  con asiento  de madera como los que había en los baños públicos .  Una pequeña ventana  situada arriba  ventilaba la habitación.

La  verdad es que necesitaba orinar urgentemente  y  amé poder  usar el retrete .  Edward  también entró  , después de mi y   luego  nos lavamos  las manos y la cara   en la vasija con agua limpia.  Tambien me quité la túnica  que estaba llena de polvo  de los subterraneos  y  me  puse una prenda limpia  que habia en la silla.   Edward  también  se cambió.

- Vamos a comer algo que te tengo todo el dia sin comer - dijo.

En  la mesa  había un hermoso pan blanco  , queso,  manzanas, dátiles  y tortas de  trigo y miel.  Abrí  los ojos  hambrienta...  Nos tumbamos  en la cama y comí una gran rebanada de pan con queso y una manzana que  Edward  peló con su navaja.  El tambien comió  lo mismo que yo.   Después  Edward partió un trozo de torta y me lo dio  sonriendome.   Después me recosté en su pecho  duro y protector  y le pregunté :

- ¿ Cuanto tiempo estaremos aqui ?

- Solo esta noche y mañana huiremos a otro lugar.

- Pero  si mi ....  marido,  bueno, el que era mi marido , nos encuentra , ¿ que vamos a hacer ?
El podria mandar  que te  capturasen...

- No soy su esclavo,  en realidad  soy tu esclavo, Bella.

Me asombré  por su despreocupación .  Mi marido  tenía poder  para  castigarle, azotarle,  mutilarle y mil cosas peores....  Cuando pensaba en eso, creia morir.

- Bella, mi amor, sé lo que estás pensando,  no tengas miedo.  Sé  que  todavía no puedes creer  en Cristo  pero  EL  cuida de nosotros  y nos protege.  Voy a   contarte  la verdad  desde  el principio...


3 comentarios:

  1. les dejo aca el tercer capitulo de mi fic
    Espero que les guste

    besos

    BREND

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  2. Brennnnnnnnnn amee el capitulo!! estoy super contenta con tu fic me alegra muchoo que lo publiques aquii!!! ahh edward y bella se casaron ahhhh solo espero que el otro el ex marido de bella no los encuentre ...!!!!
    me re gustoo el capi!
    y a la espera del que sigue!! besos enormes! te quieroo mucho! Bren!!!

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    Respuestas
    1. muchas graciaaaaaaaaaasssssssssssssssss amiga Coral
      yo tambien estoy muy contenta de poder compartirlo con todas , es un gusto para mi hacerlo

      muchos besos

      Brend

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