- Tenemos que ir a un sitio ahora - me dijo Edward y abriendo una trampilla de madera que había en el piso se dispuso a hacerme bajar por un oscuro pasadizo . Yo me negué a seguir, tenía mucho miedo.
- Bella, mi amor, tienes que confiar en mi. Yo jamás te haría daño. Dios nos ha unido. No fue casualidad que tú me comprases en el mercado aquel día. Estábamos destinados a conocernos y a amarnos - me dijo estrechándome netre sus brazos - Yo te amo y tú también me amas y todo ha ocurrido en unos días . Ha sido Cristo el que nos ha unido. No tengas miedo...
Yo no tenía miedo de Edward , tenía miedo de ese dios tan raro, el Cristo. Pero Edward me abrazó, me acarició y me besó.
- Confía en mi cariño - me dijo - Bajaremos por aquí y luego llegaremos a una sala con mucha luz y allí nos casaremos.
- ¿ Quéeee ?
- Yo quiero ser tuyo del todo. Tenemos que casarnos. - dijo.
Yo no comprendía muy bien lo que explicaba Edward , pero me aferré a él y bajé los escalones. El amor era más fuerte que el miedo. Cerré los ojos y bajé. Él me llevaba fuertemente pegada a su costado y mi miedo desapareció.
Subimos por otro pasadizo vertical y llegamos hasta una puerta, la abrió y aparecimos en una tienda de telas. Un viejecito nos recibió.
- Edward, hijo mío, ¿estás bien?
- Lucano , buenas tardes. La he traido para que nos cases. No puedo esperar más. Su marido puede aparecer en cualquier momento. Estoy enamorado de ella y ella de mi. - dijo Edward.
- Comprendo ... pero supongo que no os habrá seguido nadie - dijo el viejo.
- No, no había nadie en la calle.
En ese momento apareció un joven fuerte y robusto que se identificó como el nieto de Lucano. El joven nos sonrió. Pasamos al almacén de la tienda en donde había un montón de cosas diversas en las que no me fijé pues estaba muy nerviosa. Edward notó mi temblor , me abrazó junto a su pecho, me acarició el cabello y me dijo :
- Bella el único matrimonio válido es el que se celebra en el nombre de Cristo. EL está aqui con nosotros ahora. Yo te amo y te amaré siempre y tú también me amas . Lucano puede casarnos , él conoció a Jesucristo y si nos casamos ahora , tu marido no tendrá poder sobre ti jamás. ¿ Quieres creer y casarte conmigo ?
Me sentía confundida y nerviosa , pero a la vez feliz y rara. Si Edward me hubiese dicho que los perros tenían alas y volaban , yo le habría creido sin dudar.
- Sí, creo en ti. Quiero casarme contigo Edward - respondí.
- Cristo dijo que cuando hubiera varias personas reunidas en su nombre, EL estaría alli con todos - dijo Lucano - Nosotros cuatro estamos reunidos en su nombre , asi que si los dos os amais y confiais en Cristo, yo sé que EL está aquí y os ha casado. Ya sois esposo y esposa.
Edward me besó en los labios con pasión y yo me sentí llena de una felicidad que no podía explicar . No era solamente porque me habia casado con el hombre del cual estaba enamorada, mi esclavo, sino que quería creer en lo que él decía. Yo quería creer....
El nieto de Lucano me abrazó y después Lucano y dijo :
- Yo te bendigo en el nombre de Jesus.
Me di cuenta que Lucano también llevaba un colgante con el símbolo de pez . Pero el pez ahora ya no me daba miedo.
Nos despedimos de nuestros amigos cristianos y el nieto de Lucano dio una bolsa de dinero a Edward. Salimos por la trastienda y regresamos por el pasadizo subterráneo , pero esta vez abrimos otra puerta , subimos unos peldaños esculpidos en la roca, y aparecimos en un jardín. No tenía idea de que esa zona de Roma tuviese tantos pasadizos subterráneos . Había oído decir a mi padre que esos túneles se habían construído durante las guerras entre Pompeyo y Cesar , pero yo siempre había pensado que esos túneles no existían . Y ahora resulta que los utilizaban los cristianos para no ser vistos.
Ya era tarde y no había casi nadie en el jardín, asi que pudimos pasar desapercibidos. Estaba muy cansada y hambrienta pues no había comido nada desde el desayuno . No podía andar ni un paso más y no sabía a qué sitios iba a llevarme Edward , pero él pareció escuchar mis pensamientos...
- Mi amor, ahora cenaremos y podremos descansar.
Al lado del jardín había lo que parecía una posada y entramos. Edward sacó un trozo de tiza de su bolsillo y dibujó un pez encima del mostrador de madera. El tabernero nos sonrió y nos llevó a una habitación detras .
- Aquí podeis estar confortablemente . Nadie os molestará. Bendito sea Jesucristo !
Me quedé sorprendida, parece que había cristianos por toda Roma . El hombre cerró la puerta y Edward echó un cerrojo por dentro. La habitación era grande y parecía limpia. Había una cama, una silla con ropa , una mesa con una vasija de agua para lavarse, dos cubos de agua limpia y otra mesa mas pequeña con comida !
También había un retrete con asiento de madera como los que había en los baños públicos . Una pequeña ventana situada arriba ventilaba la habitación.
La verdad es que necesitaba orinar urgentemente y amé poder usar el retrete . Edward también entró , después de mi y luego nos lavamos las manos y la cara en la vasija con agua limpia. Tambien me quité la túnica que estaba llena de polvo de los subterraneos y me puse una prenda limpia que habia en la silla. Edward también se cambió.
- Vamos a comer algo que te tengo todo el dia sin comer - dijo.
En la mesa había un hermoso pan blanco , queso, manzanas, dátiles y tortas de trigo y miel. Abrí los ojos hambrienta... Nos tumbamos en la cama y comí una gran rebanada de pan con queso y una manzana que Edward peló con su navaja. El tambien comió lo mismo que yo. Después Edward partió un trozo de torta y me lo dio sonriendome. Después me recosté en su pecho duro y protector y le pregunté :
- ¿ Cuanto tiempo estaremos aqui ?
- Solo esta noche y mañana huiremos a otro lugar.
- Pero si mi .... marido, bueno, el que era mi marido , nos encuentra , ¿ que vamos a hacer ?
El podria mandar que te capturasen...
- No soy su esclavo, en realidad soy tu esclavo, Bella.
Me asombré por su despreocupación . Mi marido tenía poder para castigarle, azotarle, mutilarle y mil cosas peores.... Cuando pensaba en eso, creia morir.
- Bella, mi amor, sé lo que estás pensando, no tengas miedo. Sé que todavía no puedes creer en Cristo pero EL cuida de nosotros y nos protege. Voy a contarte la verdad desde el principio...


les dejo aca el tercer capitulo de mi fic
ResponderEliminarEspero que les guste
besos
BREND
Brennnnnnnnnn amee el capitulo!! estoy super contenta con tu fic me alegra muchoo que lo publiques aquii!!! ahh edward y bella se casaron ahhhh solo espero que el otro el ex marido de bella no los encuentre ...!!!!
ResponderEliminarme re gustoo el capi!
y a la espera del que sigue!! besos enormes! te quieroo mucho! Bren!!!
muchas graciaaaaaaaaaasssssssssssssssss amiga Coral
Eliminaryo tambien estoy muy contenta de poder compartirlo con todas , es un gusto para mi hacerlo
muchos besos
Brend